Mensaje de la Sra. Irina Bokova,
Directora General de la UNESCO
Este año se celebra el 15º aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la
Mujer, que tuvo lugar en Beijing, acontecimiento histórico que produjo la
declaración sobre políticas más amplia y progresista formulada hasta ahora en
materia de igualdad entre hombres y mujeres. La conferencia de Beijing
dinamizó a mujeres de todos los medios sociales y la promoción de su
autonomía pasó a ocupar un lugar central en los programas mundiales de
desarrollo. La Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing son referencias
que permiten evaluar los progresos logrados en la consecución de la igualdad de
derechos y oportunidades en todos los ámbitos y definir los problemas
importantes que persisten.
La lucha por alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres no ha terminado
todavía. De los mil millones de personas más pobres del planeta, las tres quintas
partes son mujeres y niñas. Más de la mitad de los menores no escolarizados
son de sexo femenino, como lo son también dos tercios de los 759 millones de
personas analfabetas. En las esferas donde se adoptan las decisiones políticas,
las mujeres están subrepresentadas. Además, suelen estar relegadas a empleos
mal remunerados y precarios; son más vulnerables en los periodos de crisis
económica y financiera y se encuentran más expuestas a la violencia en caso de
conflicto armado.
Por todas esas razones, tenemos que aprovechar cada oportunidad que se nos
presente en 2010 para exigir que la igualdad entre hombres y mujeres reciba la
debida atención en las máximas esferas de decisión. En este mes de marzo, la
Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer está examinando la
aplicación de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing. En julio
próximo, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas analizará los
progresos realizados en la consecución del tercero de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ODM), promover la igualdad entre los sexos y la
autonomía de la mujer y examinará las estrategias generales necesarias para
seguir avanzando. En septiembre, altos dirigentes del mundo entero se
congregarán en la Sede de las Naciones Unidas, por invitación del Secretario
General, para participar en una reunión cumbre que tendrá por cometido
acelerar la consecución de los ODM, a cinco años de 2015, fecha en que
concluirá el plazo fijado para alcanzarlos.
Hace 15 años, yo también participé en la Conferencia de Beijing. En mi condición
de primera mujer elegida para el puesto de Director General de la UNESCO,
tengo el firme compromiso de fomentar los derechos de las niñas y las mujeres
en las esferas de la educación, la ciencia, la cultura, la comunicación y la
información. La igualdad entre hombres y mujeres es una de nuestras
prioridades estratégicas mundiales y hemos de velar por que todos nuestros
programas contribuyan cabalmente a promover la autonomía de la mujer.
Toda discriminación basada en el sexo es una violación de los derechos
humanos y constituye un obstáculo considerable para la paz y el desarrollo
sostenible. Los derechos de las mujeres son derechos humanos y es preciso
promoverlos, defenderlos y aplicarlos.
El Día Internacional de la Mujer nos brinda la ocasión de celebrar las victorias
que las mujeres han logrado en todo el mundo. Ahora que nuestras sociedades
afrontan múltiples desafíos, desde los económicos hasta los medioambientales,
invito a todos los asociados de la UNESCO a que asignen la máxima prioridad
en todas sus políticas al logro de la igualdad de derechos y oportunidades para
las niñas y las mujeres, como condición indispensable para edificar un mundo
más seguro, justo y pacífico.
El 90% de las mujeres sufre algún tipo de violencia doméstica en Pakistán
ISABEL F. LANTIGUA, Madrid, El País
Con el enemigo en casa. Con el miedo de no saber si tras la puerta que debería conducirlas al calor del hogar encontrarán una paliza. En esta situación de pánico viven su día a día muchas mujeres de Pakistán, víctimas de los llamados 'crímenes de honor', cada vez más frecuentes en el país. Ante la gravedad del problema, un informe en la revista 'The Lancet' pide que se trate la cuestión como un "importante tema de salud pública" y que se pongan en marcha cuanto antes los medios para prevenirlos.
Esta petición de la prestigiosa publicación médica tiene que ver con el hecho de que más de 2.000 mujeres fueron asesinadas en Pakistán entre 2004 y 2007 por cuestiones de 'honor'. Aunque fuera de estas cifras oficiales, las ONG consideran que el número de víctimas es mucho mayor.
Un trabajo publicado recientemente en 'European Journal of Public Health' concluye que nueve de cada 10 mujeres son asesinadas con el pretexto de que han mantenido relaciones extramaritales. El 43% de ellas ha recibido la muerte a manos de sus maridos, mientras que los hermanos han sido los responsables en el 24% de los casos. El resto de los crímenes los cometen familiares cercanos como tíos o abuelos.
"Se trata te una práctica más cultural que religiosa, pues también se han dado casos en comunidades no musulmanas, y que debe verse desde una óptica sanitaria porque tiene importantes repercusiones para la salud de las mujeres", argumenta el autor de este estudio, Muazzam Nasrullah, de la Universidad Aga Khan en Karachi. Este experto afirma que "el miedo con el que se ven obligadas a vivir las puede llevar a enfermar y, en el caso de que logren escapar de la agresión, las consecuencias psicológicas del trauma no desaparecerán en mucho tiempo".
Aisha sabe bien de lo que habla Muazzam Nasrullah. Ella sobrevivió a uno de estos crímenes de honor. A sus 30 años, su pecado 'imperdonable', el que la sentenció a muerte, fue elegir como futuro esposo al hombre equivocado ante los ojos de su familia. Su hermano pequeño no tuvo piedad. Le dio una brutal paliza con una fregona, de la que Aisha logró escapar aún no sabe bien cómo, según recuerda en 'The Lancet'. No era la primera vez que veía la muerte de cerca. Antes ya había sido amenazada con un cuchillo de cocina que, finalmente, no llegó a atravesar su piel.
Una amenaza global
Los crímenes de honor son una práctica cotidiana en Pakistán, pero no es un problema exclusivo de este país. En el sur de Asia y Oriente Próximo también está arraigada esta costumbre. Sin embargo, Naciones Unidas observa con preocupación cómo el fenómeno también ha llegado a países occidentales como el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos, que han registrado casos similares entre sus comunidades de inmigrantes.
Con todo, la peor parte se la siguen llevando las mujeres de Pakistán. Pertenecer al sexo femenino en ese país no es fácil. Según denuncian varios organismos internacionales, las mujeres son sistemáticamente atacadas, violadas y vapuleadas por cualquier motivo, desde una simple disputa hasta por sus elecciones amorosas. Algunas investigaciones revelan que el 90% de las chicas sufren alguna forma de violencia doméstica en sus casas.
Y, por si no fuera suficiente, estos crímenes están aumentando. Una de las razones de este incremento es, según la revista médica, que "las mujeres cada vez son más conscientes de sus derechos y los exigen más". Pero "cuanto más intentan reclamar sus derechos, más represión sufren y más brutal".
Uno de los aspectos que debería mejorar en estos casos es el legal. Pakistán ofrece muy poca justicia para estas víctimas. Aunque en 2004 se creó una ley para proteger a los afectados por "ofensas cometidas en nombre del honor", la realidad es que los asesinos muy pocas veces reciben castigo.
05/06/2009
III Festival Palabra en el Mundo-14 al 17 de mayo de 2009
Pocos minutos bastaron para que Ana Istarú, actriz, dramaturga y poeta costarricense, cautivara y convenciera al público congregado en la Universidad de Puerto Rico en Bayamón, durante el recital y diálogo ofrecido como parte de las actividades de la Semana de la Lengua y en conmemoración del Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor.
Su poesía muestra un singularmente trabajado erotismo del que la poeta puertorriqueña Etnairis Rivera, a cargo de su presentación, expresó: "De la poesía de Ana Istarú cuelgan flores incitantes de la selva, juncos de embriagante aroma y se yerguen árboles pujantes de pasión y libertad humana. Su erotismo no es crudo, coloquial ni llevado por los vaivenes de la moda. Su erotismo es profundamente lírico: pezones vertidos desde el sándalo, /amatorios ritos de libélulas, /pene de pana, /puño de azaleas, nardos alados de tu espalda, /tu sexo, tu pan de oro fresco saliendo de mi horno. Fiera también, como lo fue nuestra Ángela María Dávila, más erótica, nos dice en el libro Verbo Madre /yo, la hembra fiera, la traidora, la taimada, la que a la muerte ha echado a perder su cacería /la que fue fecundada con un polen antiguo y está que la revienta la gloria de la estirpe, la que tan sólo espero un signo de los astros para tirarme con un rugido ronco a dar a luz..."
Poemas y monólogos de Ana Istarú, según ella misma señalase al responder a preguntas de varios estudiantes, plantean, por medio de su tratamiento del tema erótico, la urgencia de asumir roles femeninos y masculinos que favorezcan su desarrollo en igualdad de condiciones y, así, lograr relaciones de pareja que no menoscaben la integridad de ambos tanto emocional como físicamente.
Con igual autenticidad, Ana Istarú, (se) descubre poéticamente (en) un cuerpo de mujer hermoso y sensual al mismo tiempo que rebosante de preñez. Esplendorosas imágenes sobre la maternidad convierten el dolor de parto, el alumbramiento y la lactancia en experiencias gozosas.
La mujer en su obra transgrede estereotipos o valoraciones sociales que sujetan su
comportamiento, para hacerse plenamente feliz conforme a la visión que de ella misma
posee.
La suavidad del pan que no ha nacido...
La suavidad del pan que no ha nacido
sostiene sus caderas,
un lomo terso de venado,
la curvatura del melón,
altas mejillas donde escribió
su adiós final la espalda.
Cómo no amar a este varón
sentado en sus dos lunas,
volcado como un río sobre el lecho.
Amo su boca tocada por la abeja,
amo sus higos apretados,
amo esta órbita doblemente dulce:
detenidos ocasos sus dos nalgas,
oh gloria de la esfera, las dos copas
en que lo habrán vertido un día.
Su grávida ternura me devuelve
a las cosas más terrenas.
Los ángulos equinos, el traje circular del universo.
Cómo no amar a este varón tocado
con piel de albaricoque en la cadera.
De "La estación de fiebre y otros amaneceres" 1983
Venus encinta
Pleamar
soy, curvatura:
Venus hermosa
saliendo de su baño
con los pechos en punta, negrísimas
sus flores compitiendo
en latitud
con la Pulpa preciosa
de su vientre
redondo como vela,
repleto como el mundo.
De "Verbo madre" 1995
Escucha: hay una mano diminuta
Derramas,
final de la delicia,
una inicial translúcida en mi pelvis,
yo no sé qué mensaje,
qué gránulo de sal,
qué código del agua hallada entre tus sienes.
Y mi matriz es dulce
y es un astro expansivo.
Y todo me percibe: tengo un aura convexa.
Hay algo, alguno, alguien, como un rumor que emerge,
y su latido tiene la textura del crótalo,
y viaja, nido ebrio, por mi líquida entraña.
Escucha: hay una mano diminuta: está escribiendo
ese signo inicial de su relato.
De "Verbo madre" 1995
La Biblioteca Carnegie en San Juan invita a la lectura a dos voces
de Los Pájaros de la Diosa de Etnairis Rivera. La poeta
costarricense Ana Istarú leerá su prólogo al libro.
La presentación del poemario será el miércoles 22 de abril de 2009,
a las 7:00 pm.
Mediante la celebración de este Día Mundial podemos volver al espíritu del mensaje que encierra la Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales (2005), que considera la diversidad cultural como un proceso evolutivo de expresión y creación.
La poesía contribuye a esta diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la manera en que usamos las palabras y las cosas, nuestros modos de percibir e interpretar la realidad.
Merced a sus asociaciones y metáforas, y a su gramática singular, el lenguaje poético constituye, pues, otra faceta posible del diálogo entre las culturas.
Diversidad en el diálogo, libre circulación de las ideas por medio de la palabra, creatividad e innovación: es evidente que el Día Mundial de la Poesía es también una invitación a reflexionar sobre el poder del lenguaje y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona.
Ahora que acabamos de clausurar las celebraciones del 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, esperemos que este Día Mundial también dé testimonio de la aspiración universal a un mundo reconciliado en torno a los valores de libertad y diversidad.
Koichiro Matsuura
Director General de la UNESCO